“Quiero saber en qué pensabas. Quiero saber cómo te sientes y si aprendiste algo”, estas frases suenan en la cabeza del golfista en el primer spot que protagoniza después de su escarnio público y de la expiación de sus pecados en una comparecencia a los medios el pasado 5 de abril.
El anuncio consiste en la voz de su padre (Earl Woods) grabada antes de morir, en la que, a la vez que reprocha a su hijo su conducta, le trata de hacer ver que “de todo se aprende”. Nada realmente especial ni espectacular, pero que consigue el objetivo buscado.
El spot es de Nike. Una de las pocas marcas que no se han retirado de su lado desde que se convirtió en estrella mediática por su vida sexual. Electronic Arts tampoco lo ha abandonado. Gatorade, Procter&Gamble, AT&T y Accenture, en cambio, retiraron su patrocinio al golfista.
En palabras de Barbara Lippert, analista de Adweek, Tiger Woods equivale para Nike a uno de los grandes bancos de EE.UU para el sistema financiero: es demasiado grande para caer.
15 abr 2010
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Vaya con el padre apoyando a un hijo ante el mundo... en fin el asquete que dan los "pro" con estas cosas...
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